martes, 15 de junio de 2010

La tradición ancestral de los porteros británicos

Inglaterra, una de las grandes favoritas para llevarse el Mundial, empezó empatando con la ex promesa y ya realidad, Estados Unidos. La norteamericana es una selección que, a pesar de estar presente en todas las últimas citas mundialistas, nunca ha contado entre las grandes. Gracias a fuertes dosis de disciplina táctica, lleva unos años haciéndose un hueco en el panorama internacional. Su penúltimo gran logro fue la final de la Copa Confederaciones, donde llegó a ponerse por delante de Brasil, 2-0, aunque acabó perdiendo. Ahora, arranca con buen pie el mundial y se lleva un puntito que le sabe a gloria.

Pero hablábamos de los ingleses. Un gran equipo, compacto, sólido, disciplinado (gracias a la mano italiana del seleccionador Fabio Capello) y que aunque cuente con las bajas de importantes como Beckham (por lesión) o Walcott (por decisión técnica), dispone de primeras espadas en el panorama internacional, como Gerrard, Lampard o Rooney. Un equipazo...

... un equipazo... que perdió dos puntos porque la historia está para respetarla. Y la tradición dice que un portero británico NUNCA puede ser bueno. El arquero del West Ham, Robert Green, cometió un escandaloso fallo que su selección acabó pagando con el empate.



Ahora, los especialistas deportivos tratan de darle una explicación física al accidente, echándole la culpa a "Jabulani"... (el balón del mundial, que tantas críticas ha comportado a Adidas por su inestabilidad)

http://www.as.com/futbol/articulo/porteros-desafortunados-balon-sospechoso/dasftbmun/20100615dasdasftb_47/Tes

...mientras que los tabloides de las islas van más allá y achacan la pifia a asuntos del corazón.


http://es.eurosport.yahoo.com/14062010/47/mundial-2010-green-pudo-fallar-discutir-novia.html


Pero lo único que la historia ha podido demostrar de facto es que los porteros británicos son, de por sí, horrorosos.

Es curioso que, ni INglaterra ni Brasil, grandes potencias ambas, cuenten nunca con cancerberos de nivel. En este Mundial, los sudamericanos han roto la tónica presentándose con Julio César, reciente ganador de la Champions con el Inter y tal vez el arquero en mejor forma del mundo. Pero históricamente, en Brasil, un portero es un jugador fracasado y nunca se le ha dado importancia a su figura. Brasil es, por mentalidad de país, samba, fantasía, gambeta y pedalada. Regate puro... y un portero es un poco el convidado de piedra; el problema necesario para poder jugar un partido. El malo, junto con el árbitro.

Se entiende por tanto que los factores sociales hayan provocado que de Brasil no surjan (salvo excepciones) buenos "goleiros".

Sin embargo... ¿alguien sabe por qué pasa en Inglaterra? O en Escocia, o en Gales, o en Irlanda... Las cantadas de los porteros británicos son tan célebres que Manuel Almunia, un portero de medio pelo en España (sin ánimo peyorativo... pero es que era el tercer meta del Celta en segunda división) es tal vez el más cotizado de la Premier League (y titular indiscutible en el Arsenal de Wenger). De un tiempo a esta parte, la nación es un clamor para que se nacionalice y pueda atajar por los "pross". Un portero que en España no jugaba ni en Segunda...

Y es que, modestia aparte, los guardametas españoles son, con diferencia, los mejores del planeta. (No lo digo yo... ahora mismo lo dice la Fifa al haber nombrado a Casillas como número 1 mundial)

Entre que Almunia jura o no fidelidad a la Reina y se enfunda la "three lions", los porteros ingleses siguen haciendo literalmente el ridículo, sin que nadie pueda dar una explicación científica.

¿Exagero? Veamos...




Y por si no había suficiente... God save the Queen!




Conclusión: Si la crisis aprieta y lo han despedido del trabajo, no lo dude. Haga las maletas, váyase al Reino Unido, diga que es portero español y... prepárese para un contrato millonario. Lo recibirán con lágrimas de felicidad en los ojos.

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